May 17 2009
Alemania. La ruta del vino, otras regiones

En Alemania no sólo existe una ruta del vino, por eso podemos incluir en nuestro viaje otras regiones vinícolas del país.
Bad Dürkheim es la 3ª población vinícola de Alemania y una de las 4 ciudades-balneario de la región.
Presume de tener el mayor barril de vino del mundo con capacidad para 1,6 millones de litros: el Dürkheimer Riesenfass, construido en 1936.
En realidad es un restaurante con capacidad para 650 personas.
El castillo Hardenburg de 1205 es otra de sus atracciones.
En septiembre se celebra la Wurstmarkt (feria de la salchicha).
Durante todo el año es posible asistir a una Weinfest o fiesta del vino.
Todos las localidades que están en la Ruta del Vino celebran la suya propia. Allí se puede degustar vino y la gastronomía de la zona.
En Alemania también se cultiva uva de vino tinto. Ente ellas destaca la cepa Spätburgunder (Pinot Noir).
Durante la Edad Media, la región del Rhin de
Kropsburg fue centro geográfico del Imperio Alemán.
Aquí se construyó aquí el castillo Trifels y en torno a él toda una serie de fortalezas. Esta edificación tenía como propósito proteger los emblemas del inperio guardados en una capilla central.
Uno de los atractivos que ofrece la ruta es conocer el proceso de producción del vino: desde la siembra, pasando por la vendimia, hasta su degustación en las bodegas o en casa de los mismos viticultores.
Una interesante propuesta es, también, la visita a una tonelería donde se fabrican los barriles de madera que más tarde albergarán al zumo de uva en su fermentación.
Breisach está a unos 25 km de Friburgo, separada de Francia por el Rhin.
Por su situación geográfica ha sido un centro importante en la política alemana y europea.
Recomendado visitar la catedral: Münster St. Stephan (S.XIII-XV).
Kaiserstuhl, la montaña de 560m, al Noroeste de Breisach, es en realidad un volcán inactivo. Sobre sus laderas se localiza una de las mejores zonas productoras de vino alemán.
Entre las cepas cultivadas allí, destacan la Burgunder (Pinot) y la Grauburgunder (Pinot gris). Su calidad se debe al microclima de la zona. Mucho sol y la tierra compuesta de arcilla y sedientos, retiene el calor durante la noche.
Para dar fin a la ruta, se recomienda visitar Neustadt (1245), la mayor zona vinícola del país.
Una moderna y bulliciosa ciudad de numerosas casas.
La plaza del mercado con la iglesia gótica Stiftskirche y el Ayuntamiento barroco (Rathaus), constituyen el centro de Neustadt.
Fuente: dw-world.de



