May 17 2009
Alemania. La ruta del vino

Cuando en los tiempos del imperio, los romanos llegaron al territorio de la actual Alemania comprendieron de inmediato que para seguir disfrutando del vino les iba a resultar más sencillo producirlo allí, que transportarlo. Entonces comenzó la historia vinícola en Alemania.
La Ruta del Vino alemana (Deutsche Weinstrasse), se inicia en el suroeste del país, en Schweigen, en el límite con Francia; y termina en Bockenheim, donde en 1995 se construyó la Casa del Vino (Das Haus der Deutschen Weinstraße).
Los 80 km del recorrido están señalados con indicaciones amarillas que representan un racimo de uvas.

Podremos degustarlo a lo largo de todo nuestro itinerario tanto en las tabernas como en bodegas cuando encontremos rótulo que indique: Weinprobe (degustación de vino).
La ruta de los peatones consiste en que desde el último domingo de agosto de cada año, la Ruta del Vino cierra sus puertas a los coches y sólo los peatones y ciclistas pueden acceder y son bienvenidos.
Pero la estación más interesante para visitar la zona es en octubre, cuando los viticultores junto a toda su familia hacen la vendimia. Disrutarás la cordialidad y hospitalidad de la gente y de los matices del otoño alemán.
En primavera y verano el paisaje invita a hacer largas caminatas y a pasear. Los amantes del buen vino disfrutarán este paseo recorriendo las bodegas, donde pueden catar los diferentes productos y degustar su cocina.
La gran cepa alemana por excelencia es el Riesling (vino blanco) caracterizada por su fina acidez. El Silvaner, su hermano menor, es menos ácido, también está entre los más apreciados.
Dörrenbach o Dornröschen der Pfalz (la bella durmiente del Palatinado) se encuentra al sur de la ruta. Dörrenbach es un atractivo destino de descanso que con sus pintorescas casas ofrece un ambiente encantador. Su ayuntamiento de 400 años es de estilo renacentista. Vale la pena hacer un paseo histórico guiado, todos los Martes a las 16hs.
Al al sur del itinerario, Birkweiler fue declarado el pueblo más bonito de la Ruta del vino en 1985.
Se encuentra a los pies del monte Hohenberg.
Es posible disfrutar un paseo hasta lo alto del mismo, donde hay un atalaya.
La torre se eleva en el lugar donde los franceses, después de 1793, edificaron un telégrafo óptico.

El cuarto fin de semana de julio se celebra aquí la Wrinfest -fiesta del vino- más antigua. Todos los años se elige a una Reina del Vino y 3 princesas. Este evento y tiene por finalidad promocionar y representar el vino de la región.
La región sur del Palatinado goza de un clima mediterráneo, inusual en Alemania, que favorece el crecimiento de una flora típica de regiones cálidas, como frutales y vides.

Por ello se conoce a esta zona la “Tosacana alemana”.
Apreciada por su rendimiento y sabor, la cepa Müller-Thurgau, es una de las más cultivadas en Alemania.
Ya en marzo se hace las calidas de temperaturas se manifiestan en los almendros que comienzan a florecer. Más tarde, en verano, les toca a las higueras y limoneros. mientras que en otoño, tras la vendimia, se pueden recoger castañas en los bosques.
El pastel de castañas y cebollas es la especialidad de la región.
Fuente: dw-world.de




Pedazo de paisajes.
Hacer la ruta del vino con la bicicleta debe de ser una gozada.
Un saludo.