May 24 2009

Desafío para viajeros. Torre de Pisa, descubra las diferencias.

Torre de Pisa, Descubra las diferencias entre estas imágenes.

The Leaning Tower Illusion. The two images are identical, yet the one on the right appears to lean more. Photo by Adriana Olmos
Aunque no lo parezca, aunque usted no lo crea, las 2 imágenes comparadas son idénticas. La ilusión de la torre inclinada es el fenómeno por el cual una imagen de una torre, vista desde abajo, aparece más inclinada, cuando está colocada junto a una copia idéntica de sí misma.  Aunque las imágenes colocadas a la par, no tienen diferencias, la de la derecha parece estar más inclinada o incluso parece ser una fotografía tomada desde otro ángulo.
El nombre este fenómeno es un retruécano: la ilusión que inclina la torre o la ilusión de la torre inclinada, porque fue observada  por 1ª vez, en un par de imágenes idénticas de la torre de Pisa. Fue descubierta por Frederick Kingdom, Ali Yoonessi y Elena Gheorghiu en la universidad de McGill, Montréal, Québec, Canada  y ganó el 1º premio a la mejor ilusión de la competencia del año 2007.

ilusion-88 La ilusión de imágenes identicas apareadas, opera en cualquier imagen.

La imágenes idénticas de las vías del tranvía  parecen dirigirse en distintas direcciones. Foto de Brian Micklethwait.

 

Este fenómeno se describe mejor como representación visual, o como ilusión no óptica, porque el truco es un efecto de  la representación de lo percibido y no de la luz.

cubo-en-perspectivaUn cubo dibujado en perspectiva se percibe correctamente. En la ilusión de la torre inclinada, la mente es trampeada por el mismo mecanismo que permite construir una imagen mental 3D (tridimensional) a partir de un plano (2 dimensiones). Los esquemas de los objetos proyectados sobre una superficie (de dos dimensiones) tienden a converger hacia un punto común, el punto de fuga. El patrón es la vista en perspectiva.
Nuestro sistema perceptual ha aprendido a reconstruir la 3ª dimensión de las imágenes y tendemos a percibir los objetos como ellos son, no como inciden en la retina que es una superficie de 2 diensiones.

Esta capacidad de construir la 3ª dimensión no sólo es sin esfuerzo sino que también es inconsciente. Tan buenos somos en la reconstrucción de un mundo 3D y tan inconscientes de hacerlo, que nos resulta difícil de entender por qué, no fue  hasta el renacimiento, muchos millares de años después de que los seres humanos comenzaran a hacer dibujos, que los artistas resolvieron cómo representar gráficamente la perspectiva.

Podemos reconstruir la 3ª dimensión no sólo de imágenes retinianas, sino de pinturas, fotografías e imágenes televisivas. El dibujo del cubo nos resulta apropiado, con sus lados paralelos y todos sus ángulos rectos, aunque en función de la perspectiva no lo son. Paradójico, pero podemos percibir un cubo correcto al mismo tiempo que somos conscientes de las distorsiones introducidas por la perspectiva.

pertonas1Observe la fotografía de las torres Petronas en Quala Lumpur, aunque convergen, debido a la perspectiva, percibimos que las torres  se elevan con el mismo ángulo, como en realidad lo hacen. La única interpretación razonable es que las torres deben divergir.

petronas-2En esta foto la torre derecha ha sido substituida por una copia de la que está a la izquierda. La ilusión de la torre inclinada revela que este mecanismo está aplicado a la imagen en conjunto. Si se aplicada por separado a las dos imágenes las torres serían percibidas como elevándose al mismo ángulo. Es como si fuera imposible ver las dos imágenes como separadas. Sin embargo al verlas, interpretamos que una torre se inclina más que la otra.

torre-serie

Las copias múltiples de la torre de Pisa demuestran que la ilusión no se acumula. ¡Podríamos suponer que si una serie de torres de Pisa colocada una junto a otra, la ilusión se acumularía. El resultado sería cómico, derribaría la torre del extremo derecho. Sin embargo no es así.

Los sentidos nos engañan decía Descartes,  “Padre de la Modernidad”, que definió con claridad y distinción  el objetivo de los filósofos de su época: la búsqueda de la certeza. Pero estos engaños, ¿ no serán efecto de la condición de posibilidad de todo conocimiento humano?.

Vía | Scholarpedia

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