May 26 2009

Museo del Prado. Sorolla, la exposición paso a paso

joaquin-sorolla-el-fotografo-christian-franzen-oleo-sobre-lienzo

La magnífica exposición de Sorolla en el Museo del Prado nos permite un interesante recorrido por la obra del pintor de la luz. Organizada cronológicamente, podemos pasar por los distintos períodos en cada una de las 11 secciones de la muestra:
I. 1884 – 1892: el perfeccionamiento académico. II. En torno al 1895: los primeros éxitos internacionales. III. 1900: el Grand Prix de la Exposición Universal. IV. La influencia de Velázquez. V. La absoluta libertad pictórica
VI. El arte del retrato. VII. En torno a 1909: la playa de la Malvarrosa
VIII. Hacia 1915. Regreso a su orden artístico. IX.The Hispanic Society of América. X. Paneles de la Visión de España. XI. El Paisaje

 joaquin-sorolla-aun-dicen-que-el-pescado-es-caro-oleo-sobre-lienzoI. 1884 – 1892: el perfeccionamiento académico. Luego de sus estudios en la Academia de San Carlos, Sorolla viaja a Italia. Entre la monumental Roma y Asís, una pequeña ciudad italiana de la provincia de Perugia, completó su formación académica. El contacto con maestros italianos, tanto antiguos como modernos fueron significativos en su formación. También viaja a París donde toma contacto con realismo académico que lo llevaría a implicarse en la pintura social.
De regreso a España, se instala en Madrid donde presenta sus obras más reivindicativas. ¡Aún dicen que el pescado es caro! . La iluminación comienza a aparecer en el centro de su interés.

joaquin-sorolla-la-vuelta-de-la-pesca-oleo-sobre-lienzoII. En torno al 1895: los primeros éxitos internacionales
La vuelta de la Pesca fue su 1º éxito internacional. Presentado en el Salón de París de 1895, lo introdujo en el panorama europeo y ese éxito significó su verdadera consolidación profesional en España.

 

joaquin-sorolla-cosiendo-la-vela-oleo-sobre-lienzo1Cosiendo la Vela ratificó su éxito. Plasmar los efectos de la luz del sol comienza a ser el eje de su interés, y se convierte en el rasgo diferencial de su obra.
Su éxito internacional aumentó la demanda de obras particulares. Pinta las escenas de costumbres y, a la par, se inicia como retratista.

joaquin-sorolla- triste-herencia-oleo-sobre-lienzoIII. 1900: el Grand Prix de la Exposición Universal
La gran repercusión de esta ¡Triste herencia!, con la que obtuvo el Grand Prix de la Exposición Universal de 1900, es su consagración definitiva en París y lo consolida internacionalmente, convirtiéndolo en el pintor español de más éxito de su época.

La Preparación de la pasa muestra un avance plástico hacia una atrevida modernidad, en la que las temáticas sociales quedan subordinadas a la pura expresión de la imagen y el encuadre.

joaquin-sorolla-desnudo-de-mujer-oleo-sobre-lienzoIV. La influencia de Velázquez
Tras su éxito en París, adopta como propios los modelos velazqueños, dialogando con algunos de sus cuadros más afamados y utilizando los recursos del sevillano de modo directo.

El provocador Desnudo de mujer evoca la Venus del espejo, y para los retratos familiares se inspira en Las Meninas.

joaquin-sorolla-sol-de-la-tarde-oleo-sobre-lienzoV. La absoluta libertad pictórica
Sol de la tarde es el cénit de su madurez artística. Todo su interés por captar los efectos de la luz, adquiere aquí su máximo esplendor. La absoluta libertad pictórica con que afronta esta obra le permiten  extraer las máximas posibilidades plásticas de los componentes figurativos. Expuesto en EEUU, fue adquirido para The Hispanic Society of America de Nueva York en 1909, ahora retorna a España por vez primera desde entonces.

joaquin-sorolla-antonio-garcia-en-la-playa-oleo-sobre-lienzoVI. El arte del retrato
En el retrato desarrolla prototipos totalmente originales, y sus principales modelos son los miembros más cercanos de su familia. Aunque en retratos tan singulares como Clotilde de negro, Sorolla muestre la figura de su esposa en el interior de su casa, en la mayor parte de sus mejores retratos usa un fondo de paisaje en el que las figuras se integran con total naturalidad.

joaquin-sorolla-el-bano-del-caballo-oleo-sobre-lienzoVII. En torno a 1909: la playa de la Malvarrosa
En 1909, en verano, en la playa de la Malvarrosa, Sorolla es totalmente feliz, exitoso y fecundo. En ese momento pleno y seguro, Sorolla pinta una serie de obras ambientadas al borde del mar. Son imágenes incríblemente luminosas, donde el clasicismo mediterráneo de toda su obra alcanza su máxima expresión. Paseo a la orilla del mar, El baño del caballo o Chicos en la playa son verdaderos iconos de su obra y expresión de una vivencia gozosa de la vida, en contraposición con el pesimismo de la generación ´98.

joaquin-sorolla-la-bata-rosaVIII. Hacia 1915. Regreso a su orden artístico
Sin dejar de ser realista, la obra de Sorolla prosiguió con anhelos de libertad creadora, desentendida de cualquier límite expresivo. Desplegó sus obras más audaces, en que la ejecución se antepone a cualquier otro aspecto. La siesta es el ejemplo más acabado.

Pero en los últimos años de su vida Sorolla abandonó esa via experimental que representa La siesta y, hacia 1915, regresó a su propio orden artístico.

 

IX.The Hispanic Society of America
The Hispanic Society of America fundada en 1904 por el magnate Archer M. Huntington, quien la creó como un lugar de estudio y la conservación de la cultura hispánica en Nueva York. En 1910 Sorolla decora la sala de la Biblioteca del nuevo edificio de la Sociedad, y que sería el corazón de la actividad. Sorolla propuso realizar un friso monumental con paisajes de España, que incluyera a los tipos característicos de cada región. Trabajó  ininterrumpidamente desde 1911 hasta 1919, dejando en estas monumentales pinturas una visión neorromántica, sujeta a sus aspectos más intemporales y a la valorización de las costumbres.

joaquin-sorolla-castilla-la-fiesta-del-pan-1913X.Paneles de la Visión de España
Entre 1912 y 1913 realiza el gran panel Castilla: La Fiesta del Pan, fue el que más tiempo le llevó. En 1914 hizo el 1º sobre Sevilla en Semana Santa: Los nazarenos. En 1914 pintó los paneles de Aragón. La jota, Navarra. El concejo del Roncal y Guipúzcoa. Los bolos. En ese otoño realizó otro panel en Andalucía, El encierro. En 1915 otros 2 nuevo dos paneles andaluces, El baile y Los toreros. Ese año pintó Galicia. La romería y en septiembre Cataluña. El pescado. En 1916 creó el de Valencia. Las grupas. Tiempo más tarde Extremadura. El mercado. En noviembre de 1918 volvió a Valencia y realizó el panel de Elche. El Palmeral.
Sorolla volvió a Andalucía para realizar el último lienzo de todo el conjunto, Ayamonte. La pesca del atún, que concluyó en junio de 1919.

Enfermo, en 1920 con una apoplejía, no pudo ocuparse de la colocación de las obras en la biblioteca. En 1922 los paneles viajaron a Nueva York, pero hasta 1926 no se instalarían.
XI. El Paisaje
Como en los retratos, su trabajo como paisajista es tan destacado que sólo por ella merece un sitio especial en la historia del arte. Siempre interesado en la captación naturalista y en reflejar la geografía, fiel a la realidad. Los esfuerzos por pintar sus lienzos en la Naturaleza, que exigían gran vigor físico, se redujeron según fue envejeciendo y la enfermando. Finalmente se recluyó en su jardín en Madrid, hoy Museo Sorolla. Entre sus muros de estos jardines pintó sus últimas obras.

Fuente: Museo del Prado

Otras lecturas

Comentarios:

(01) publicado en Museo del Prado. Sorolla, la exposición paso a paso

Escribir un comentario

RSS

Publicidad

Publicidad